Shinji Hashimoto

Shinji Hashimoto es uno de los máximos exponentes del realismo post-Akira. Hashimoto logra realizar escenas que son a la par realistas e imaginativas, por no hablar de emocionantes. Amigo personal de Shinya Ohira, han trabajado en muchos proyectos juntos desde hace más de dos décadas, y es normal que comparten varias características en su estilo. Sin ir más lejos, ambos se filman antes haciendo las acciones que van a dibujar para dar más realismo a la escena.

El estilo de Hashimoto es más flexible que el Ohira, y esto se puede ver en la cantidad de registros que ha llegado a animar, empezando por El cuento de la princesa Kaguya, pasando por Mis vecinos los Yamada hasta Spriggan (en el corto insertado abajo, Ohira anima desde que un hombre es envuelto en una alfombra hasta que es lanzado contra un escaparate) o Perfect Blue.

A diferencia de Ohira, cuyos trabajos tienden a ser diferentes a cualquier otro dentro de la misma película, la animación de Hashimoto logra encajar con el resto, y aún así mantiene su propia identidad pese a que sus cuadros también sean densos y crudos (esto puede recordar a los trabajos de otro de sus amigos íntimos, Toshiyuki Inoue).

Originalmente animador de Telecom durante el final de los 80, sus primeros trabajos fueron en los anime de Kimagure Orange Road y City Hunter. Tres años después de empezar, su primera vez como director de animación sería en el primer capítulo de The Hakkeden, compartiendo el puesto con Ohira. Actualmente es uno de los mejores animadores free-lance de la industria.

Uno de los trabajos más representativos de su estilo realista e imaginativo es el opening de la serie Kacho Oji, donde logró recrear desde cero un vídeo del estilo MTV añadiendo escenas de concierto y todo. Este estilo siguió creciendo gracias a Animatrix: Kid’s Story, que fue su cuarto trabajo como director de animación.

Su estilo se caracteriza por unos dibujos garabateados pero atractivos, un juego de cámara dinámico y acciones a un ritmo de frames constante y llenas de movimientos superfluos realistas.

Como su amigo Ohira, Hashimoto también ha trabajado en muchas películas del estudio Ghibli. Su primer trabajo fue bajo las ordenes de Isao Takahata en la película Mis vecinos los Yamada. Para promocionar la película, decidieron usar algunas de las escenas que había dibujado Hashimoto (el señor Yamada comiendo un plátano) y cuando las pasaron en una conferencia de prensa, Hayao Miyazaki, que estaba allí pero no había visto de antemano el corto, quedó tan impresionado que al terminar la escena se dice que se precipitó hacia el micrófono para preguntar quien había animado eso.

Ese simple corto tuvo una influencia mayúscula en la dirección de la animación del resto de la película, ya que siguiendo el ejemplo de Hashimoto, se decretó que todas las escenas tenían que ser dibujadas por los propios animadores eliminándose los intercaladores. Esto causó que la película terminara teniendo 173.035 dibujos (La princesa Mononoke tuvo 144.043).

Desde entonces Hashimoto ha trabajado en varias películas de Ghibli, y en la penúltima que estuvo, El cuento de la princesa Kaguya, animó la escena más espectacular y que más ha dado de hablar de todo el film, la carrera nocturna de Kaguya.

Aunque durante estas últimas décadas ha trabajado más bien en películas, de vez en cuando también participa en proyectos televisivos, como en el opening de Ping Pong (dirigido por Shinya Ohira), Paranoia Agent, Samurai Champloo o en el corto Nishi Ogikubo del proyecto Animator’s Expo.

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